Archivo de la categoría: Amenazas al jamón ibérico

Llega el jamón ibérico «made in Italy», ¿está en peligro la hegemonía española?

Llega el jamón ibérico «made in Italy», ¿está en peligro la hegemonía española?¿Puede España tener contados sus días de miel y gloria en el jugoso negocio del jamón ibérico? La duda asalta tras conocer que una empresa italiana ya lo está comercializando: jamón ibérico “made in Italy” con materia prima comprada en España y procesada en fábricas italianas.

Si en España la denominación de “pata negra” se ha referido históricamente a lo mejor de lo mejor del jamón ibérico (en la nueva normativa queda reservada exclusivamente al que proviene de cerdos alimentados con bellotas y en la dehesa), la empresa italiana Dok Dell’Ava ha acuñado su propio término, Patadok.

Dok Dell’Ava, cuyos orígenes se remontan a 1955, califica a Patadok de “un resultado superlativo, el sabor del cerdo ibérico románico deExtremadura unido a la limpieza técnica italiana”.

Pero, aunque su incursión todavía ha pasado desapercibida, la empresa italiana, especializada en prosciutto, apunta maneras y además de impulsar un centro de aprendizaje en torno al jamón (cómo cortarlo y comerlo), tiene planes para criar cerdos en libertad, porque, tal y como asegura en su página web, tiene la firme creencia de que el 50 % de la calidad viene de la materia prima”.

Peligro vinculado a la escasa protección

Fuentes del sector del jamón ibérico han advertido sobre la posibilidad de que España pase de una posición vendedora de jamón ibérico al resto del mundo, a enfrentarse a que otros países empiecen a comercializarlo también.

Un peligro que han vinculado al hecho de no blindar con una protección especial la producción del ibérico a las zonas históricas naturales de producción y elaboración, es decir a las dehesas, en Salamanca, Extremadura y Andalucía.

“Lo mismo que hacen los italianos lo pueden hacer los chinos, para quienes el cerdo es, junto al pollo y al arroz, uno de los alimentos básicos en su dieta”, ha apuntado a Efe un empresario de Guijuelo (Salamanca), una de las zonas productivas de jamón ibérico.

Prueba de ello es que un grupo de inversores chinos pasaron tres semanas en Guijuelo visitando compañías de jamón ibérico, según han asegurado fuentes del sector empresarial de esta zona.

Si con la nueva norma se puede “fabricar jamón ibérico en intensivo en cualquier lugar de España, islas incluidas”, por qué no va a poder hacerse en cualquier otra parte del mundo, ha planteado a Efe el director de la Denominación de Origen Jamón de Huelva, José Antonio Pavón.

Pavón ha resaltado que llevan desde 2001 alertando al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente del peligro de no vincular el concepto de jamón ibérico a las zonas de producción y elaboración tradicionales, a la alimentación con bellotas y en la dehesa.

En este sentido, ha reclamado que se obligue a identificar en la etiqueta el tipo de alimentación y si la producción se realiza en intensivo, donde el animal cuenta con dos metros cuadrados, que no es lo mismo -según resalta- que cuando se cría libremente en las dehesas.

El secretario de la DO de Guijuelo, Jesús de la Gándara, ha indicado a Efe que en estos momentos, al contar con una norma de calidad que no protege el nombre de “jamón ibérico”, cualquier país podría producirlo y comercializarlo bajo ese nombre en todo el mundo, a excepción de en España, donde que debe ajustarse a esta regulación.

De la Gándara ha precisado que en el sector hay cierta preocupación en este sentido, ya que ven la necesidad de que se cree una figura que proteja la nomenclatura “jamón ibérico”, como lo hace una Denominación de Origen, una Indicación Geográfica Protegida (IGP) o una Especialidad Tradicional Garantizada (ETG).

Ha señalado que en el caso del jamón ibérico (que cuenta con las DO de Guijuelo, Jamón de Huelva, los Pedroches y la Dehesa de Extremadura), se podría hacer una reserva de ese nombre bajo la figura de una ETG que afectara a toda la Península Ibérica.

Y mientras aquí se deshoja la margarita de la norma, los italianos empiezan a hacer negocio con el jamón ibérico “made in Italy”.

Noticia extraída de: http://www.abc.es

¿Está amenazada la producción de jamón ibérico en nuestro país?

El jamón ibérico es como Dios. Todo el mundo ha oído hablar del él, nadie lo ha visto. La medida más eficaz para luchar contra el fraude que está acabando con el sector jamonero en España sería dar a catar a todos los españoles unas raciones de auténtico jamón ibérico de bellota. La memoria gustativa es la mejor herramienta disponible para distinguir lo que es genuino jamón español de lo que es carne de cerdo producida en mataderos holandeses o rumanos. 

Una ministra de cuota del Ejecutivo de Zapatero tuvo un lapsus y “reconoció” que la producción de jamones ibéricos casi triplicaba la cabaña de cerdos censados por los servicios veterinarios. Un escándalo ocultado deliberadamente en nombre de no se sabe ya qué valores políticos o comerciales. El actual Ministro de Agricultura, con más voluntad de acertar que acierto, ha promovido una nueva legislación que no resuelve el problema del fraude en las importaciones de jamón. En su afán por proteger exclusivamente la denominación “ibérico” puede acabar perjudicando gravemente a muchos productores del sector ligados a la dehesa. El fraude no se evita creando categorías, sino controlando las fronteras y obligando a informar al consumidor.Libertad comercial toda en el punto de venta, información exhaustiva y detallada en las etiquetas

El kilo de carne de cerdo estabulado en vivo, incluido el jamón, se paga a 2 euros. Al final del proceso de preparación, secado, curación y porte al punto de venta, el kilo de “jamón” habrá triplicado su precio. La prueba del algodón no engaña. Hace más de dos décadas, recién entrados en la CEE, el kilo de jamón serrano de producción industrial se comercializaba a un precio equivalente a los 6/7 euros. El ibérico puro de bellota se vendía 4 veces más caro. Hoy, en cualquier supermercado que tenga tratos con mataderos fuera de España puedes comprar un jamón “ibérico puro” de recebo, con 24 meses de curación, por 13 euros el kilo. El consumidor urbano comprará simple carne de cerdo al doble de su valor, feliz de haber sido engañado. 

El jamón ibérico no solo es un emblema de la cultura y la gastronomía española. Tiene, además, un valor importante en la preservación de algunos ecosistemas. La cría del ganado en dehesas, en modo extensivo, añade valor a la producción, tanto o más que el proceso artesanal de sacrificio y elaboración. Casi importa menos la raza del cerdo que la forma de cebarlo y el método de secado. Debería ser una información relevante en el etiquetado, junto a la ubicación exacta de las granjas, pero todo el mundo sabe que han fallado estrepitosamente las entidades certificadoras y los consejos reguladores. No sólo no se controla nada, sino que se mira para otro lado. 

¿Crees que hay que preservar la denominación “ibérico puro de bellota” al alcance de muy pocos bolsillos, o regular todo el sector? ¿Es una batalla perdida si el “urbanita” no distingue el jamón de la carne de cerdo? ¿Más allá del engaño a los consumidores, la falta de control en las fronteras y en los puntos de venta está perjudicando y devaluando gravemente a toda la agricultura española? ¿Hay que dejar de subvencionar la vida improductiva en las ciudades importando comida basura?

Noticia extraída de: http://servicios.invertia.com

UPyD alerta de la suplantación de productos como el jamón por sucedáneos y pide proteger el producto nacional

26/12/12

Unión, Progreso y Democracia (UPyD) ha registrado para su debate en el Pleno del Congreso una proposición no de ley en la que alerta de la suplantación de productos típicos de la gastronomía española, como el jamón o el queso, por otros sucedáneos de menor calidad, por lo que pide al Gobierno que refuerce las garantías existentes para proteger los productos nacionales. 

Según consta en la iniciativa, que recoge Europa Press, algunos de los productos más renombrados de la gastronomía española están siendo “objeto de plagio” por parte de personas que quieren “obtener beneficios económicos”, en lo que constituye “una estafa y un riesgo para la salud de los consumidores”, además de provocar un deterioro en la fama de estos artículos y de la marca España, y perjuicios económicos para sus productores.

Así, productos como los vinos con Denominación de Origen, los quesos de diferentes territorios o el jamón son cada vez más objeto de plagio por productos de similares características pero mucho más baratos de producir, lo que conlleva pérdidas económicas y de puestos de trabajo, así como una menor calidad y seguridad dado que no se garantiza el cumplimiento de la normativa sobre procedimientos para conseguir la denominación de origen.

FALTA DE PULSO DE LA CE

“Estos ejemplos han venido ilustrando durante las dos últimas décadas en unos casos una cierta falta de pulso por parte de la Comisión Europea (CE) para forzar acuerdos vinculantes más allá de expresiones genéricas y memorandos, en otros casos incapacidad para exigir el cumplimiento efectivo de los acuerdos bilaterales o multilaterales ante repetidas malas prácticas, y casi siempre una larguísima demora para una solución definitiva que entretanto se traduce en daños comerciales a nuestras marcas y productores”, acusa la formación magenta.

Por eso, propone al Congreso instar al Gobierno a iniciar los trámites para registrar y proteger con el sello de Indicación Geográfica a los productos elaborados completamente en territorio nacional relativos al jamón serrano y sus variantes para “garantizar unos estándares mínimos de calidad” y evitar “suplantaciones y distorsiones de la calidad”.

Además, UPyD considera necesario reforzar la labor interna (ante la CE) y diplomática (ante otros países importadores de nuestros productos) para “estimular la adopción efectiva de todos los esquemas, medidas y sistemas de protección y sanción de marcas, indicaciones geográficas y denominaciones de origen recogidos en diversos textos vinculantes y acuerdos tanto multilaterales como bilaterales entre España o la Unión Europea con dichos y otros países o con sus respectivas áreas de mercado común”.

Finalmente, sugieren realizar las modificaciones legales pertinentes para “reforzar la protección de las Especialidades Tradicionales Garantizadas (ETG)” en el marco de la Unión Europea.

Noticia extraída de: http://www.eleconomista.es

Ibéricos chinos

17/12/12

El problema del jamón ibérico, que tiene encampanados a ganaderos y jamoneros, no es de ahora. Viene de las propias maquinaciones de los susodichos productores del ibérico manjar: toda la vida ha habido cerdos ibéricos y cerdos blancos. Los ibéricos daban unos jamones que sólo se comían los señoritos. No había ningún tipo de duda: el que comía jamón ibérico sabía -porque lo conocía desde niño- que aquello era procedente de un animal de raza ibérica, criado en montanera, o sea, al aire libre y comiendo bellota en otoño que es cuando hay, y hierbajos, flores, animalejos, etcétera. Todo lo demás era cerdo blanco, mayormente criado en chorizas y alimentado con todo lo que se pillara. Este jamón era el que comía el resto del personal. Bueno, quien podía, que tampoco eran muchos. Los demás compraban mantas de tocino o recortes de jamón. Cuando empezamos a ser (o aparentar ser) medio pudientes, aumentó la demanda de jamones, primero blancos y más tarde de pata negra. Los productores espabilaron pronto. En muy pocos años se multiplicó la producción de “jamón ibérico de bellota”, a base de cruzar los cochinos ibéricos con otros de razas blancas, especialmente “duroc” que, mire usted por donde, tiene la pezuña negra. Por supuesto, como bellota hay muy poca porque se cambiaron encinares por pinares y eucaliptales, hubo que inventarse lo de “recebo” (comían algo de bellota y pienso), y “cebo” que ni cata la bellota. ¿Por qué decimos que la responsabilidad del problema del que ahora se quejan los del gremio es de ellos mismos? Porque incluso en los reglamentos de las Denominaciones de Origen se establece que los cerdos pueden etiquetarse ibéricos aunque lleven hasta un 25% de duroc. No digamos ya los innumerables jamones que no tienen ningún sello de D.O. que les valga. Además, inventaron piensos que engañaban a los análisis que se hacían para determinar si habían comido bellota o no.

El resultado ha sido el carajal en el que ahora nos encontramos y que no sabemos quién será el guapo que lo arregle. Porque a las falsificaciones “genuinas” que acabamos de comentar, se están sumando productos ignotos realizados en fábricas industriales de España o de China: cerdos con un mínimo porcentaje de sangre ibérica, criados en cochiqueras y alimentados con piensos de harinas de pescado, engordados en pocos meses y curados en cámaras frigoríficas. Como tienen la pezuña negra y el consumidor está recién llegado y no distingue por la forma un jamón ibérico de un zancarrón de vaca, cuela todo. Porque ¿queda alguien que de verdad sepa cómo es y cómo sabe el jamón ibérico auténtico?

Noticia extraída de: http://www.elalmeria.es

La DO Jamón de Huelva denuncia fraude en venta como ibérico de cerdos encerrados

22/10/12

El presidente de la Denominación de Origen Jamón de Huelva, Guillermo García Palacios, ha denunciado el fraude en la venta de productos que se venden como jamón ibérico, cuando, en ocasiones, proceden de cerdos que han estado encerrados en naves y no libres en campos y dehesas.

En declaraciones a los periodistas durante su visita a la feria del jamón de Aracena (Huelva), García Palacios ha asegurado que en el sector están “expectantes y preocupados ante el borrador de la Norma de Calidad que presentará el Gobierno Central seguramente la próxima semana” aunque por otro lado “con ganas de luchar por el futuro del sector”.

Para García Palacios, el cambio de nombre de Jamón de Huelva por Jabugo y la Norma de Calidad “van unidos como objetivos claros de la DO, pero ahora mismo se centran más en la Norma de Calidad” porque a día de hoy en el sector existe un “fraude legalizado donde se permite vender como ibérico algo que no lo es”.

Ha lamentado que “se permite que animales criados en una nave en Tarragona o Murcia, que no han visto nunca el sol, se venda como ibérico y además se ofrezca al consumidor un producto con la foto de una bonita dehesa con sus cerdos y encima se venda como tal”.

“Hay una competencia desleal y un fraude por culpa de la norma de calidad y esperamos que el Ministerio, tras el fantástico diagnósticos que hizo de la realidad en la reunión con los consejeros de las comunidades autónomas y las diferentes denominaciones afectadas, haga lo que tiene que hacer y no lo que parece que va salir”, ha señalado.

“Queremos la verdad y que el ibérico sea ibérico y el cruzado sea cruzado, algo que a Castilla y León le parece muy mal porque perderían una mano de otra aprovechada durante tantos años”, ha terminado.

Noticia extraída de: http://www.ideal.es

Con la crisis del ibérico hasta la puerta

19/08/12

Tan solo tenía diez años cuando Carlos Javier Rebollo comenzó a echar una mano en el negocio porcino familiar. “Ayudé a mi padre hasta que me hice autónomo”, recordaba ayer a las puertas de la Consejería de Agricultura, Desarrollo Rural y Medio Ambiente, donde se personó, en representación de “todos” los ganaderos de Extremadura y acompañado de algunos de ellos, con una invitación para el consejero, José Antonio Echávarri. Su objetivo: que el político visite su explotación, en la localidad pacense de Fuentes de León, para conocer in situ las repercusiones de la grave crisis que azota al sector del porcino.

Carlos Javier pide medidas urgentes para paliar la situación antes de que todo termine con la práctica desaparición del ibérico en la región. “Como esto siga así, tendrán que sacarle muestras de ADN a los mejores ejemplares para clonarlos en un futuro”, avisaba a las puertas de la consejería. No se olvidaba tampoco del intrusismo existente en esta actividad agraria: “El cochino tuvo unos años buenísimos. Por eso muchos que no eran ganaderos empezaron a invertir y ahora, con la crisis económica y el exceso de producción, nos hacen pagar a nosotros las consecuencias”.

El ganadero esperaba ser recibido por responsables de la consejería y tenía en mente otra petición fijada: la de presionar a las entidades financieras para abrir el grifo del crédito. “Los bancos no dan pólizas y menos a los industriales”, aseguró antes de referirse al incremento de gastos en piensos por la “increíble” subida del precio del cereal. “Si vendiese los cochinos y cubriese las inversiones de gastos sin contar el trabajo mío, que lo descarté hace años, me daría por satisfecho”.

Carlos Javier fue recibido por Echávarri y el consejero se comprometió a visitar su explotación. Después, ante los medios de comunicación, el titular de Agricultura prometió intermediar ante las entidades financieras para reclamarles “sensibilidad” a la hora de estudiar propuestas de préstamo de los ganaderos. Para ello, reveló que se analiza destinar a ayudas a los ganaderos el dinero remanente de una partida financiera dedicada a la sequía. “Pusimos un millón de euros para subvencionar unos intereses y ahora pretendemos que su remanente pueda trasladarse al porcino”. En concreto se reutilizaría parte del dinero con el que se respaldó, ante los bancos, los intereses por préstamos contra la sequía.

El presidente de APAG Extremadura, Manuel Laparra, estuvo presente en el acto y aludió al borrador de la nueva norma sobre el ibérico que el Ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, entregó a la Interprofesional del sector. Laparra denunció el daño que supondría que el sello de ibérico puro pasase a recaer en el cerdo con una pureza superior al 75%. Respecto a esto, Echávarri pidió prudencia y aseguró la defensa de los puntos propuestos por Extremadura.

Noticia extraída de: http://www.elperiodicoextremadura.com/