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Durante el embarazo si se puede comer jamón ibérico

Durante el embarazo si se puede comer jamón ibérico

Durante el embarazo si se puede comer jamón ibérico

El miedo al parásito Toxoplasma gondii, responsable de la toxoplasmosis y que se puede encontrar en la carne cruda, es el que ha privado tradicionalmente a las mujeres embarazadas de comer jamón ibérico. Es que te felicite el doctor en plan efusivo y sacar la pata de jamón de la cocina o regalar los sobres al vecino… Pues bien, resulta que hay investigaciones sólidas que señalan que no hay relación entre el jamón y la toxoplasmosis. Sigue leyendo

Las embarazadas, los gatos y el jamón

Las embarazadas, los gatos y el jamón

Las embarazadas, los gatos y el jamón

Todas las mujeres embarazadas pueden comer jamón y embutidos sin riesgo de contagiarse de toxoplasmosis.

Todas las embarazadas pueden convivir con gatos y acariciarlos, sin peligro alguno para su salud.

Toxoplasma Gondii, es un parásito intracelular que puede causar una enfermedad grave en el feto, aunque es una infección banal y casi siempre imperceptible en adultos. Si la mujer ha padecido toxoplasmosis alguna vez en su vida ya ha desarrollado inmunidad, se dice que es toxoplasma positivo, y en ese caso el bebé intraútero está perfectamente protegido y no hay que preocuparse de nada. El problema es si en la analítica de control del primer trimestre nos dicen que somos negativas a toxoplasma, porque ahí pueden empezar a prohibirnos de todo. Sigue leyendo

Un documento recogerá pautas sobre el consumo de jamón durante el embarazo

05/12/12

La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) ha firmado un acuerdo con el Centro Tecnológico del Cárnico (TEICA) para realizar un estudio sobre la relación entre la toxoplasmosis –enfermedad ocasionada por el protozoo ‘toxoplasma gondii’ que puede causar infecciones al feto– y el consumo de jamón curado durante el embarazo con el objetivo de ver en qué condiciones pueden consumir este producto cárnico las mujeres y plasmarlas en un documento.

El estudio nace de la necesidad de la SEGO de obtener un texto, avalado por la evidencia científica, destinado a profesionales de la Ginecología y Obstetricia, que recoja las recomendaciones en cuanto a los hábitos de consumo de las mujeres embarazadas.

A pesar de que aún es pronto para conocer los resultados de esta investigación, Juan Carlos Racero, gerente del Centro Tecnológico del Cárnico en Andalucía, ha señalado que, pese a que la elaboración del jamón varía dependiendo de la zona, su tamaño o composición, existen aspectos en los que no es viable la toxoplasmosis como “el tiempo de curación, la cantidad de sal o el perfil de grasa”.

Según estos tres parámetros están centrando la investigación sobre la relación entre la toxoplasmosis en el jamón curado así como la manera de eliminar esta bacteria de los productos cárnicos, bien sea al someterlos a muchos grados o exponerlos a bajas temperaturas.

Por su parte, la secretaria de la SEGO, la doctora María Jesús Cancelo, ha explicado que, en estos momentos, cada profesional de esta rama establece unos consejos en cuanto a hábitos alimentarios de las embarazadas diferentes entre zonas de España. En su opinión, el documento respaldará unas recomendaciones basadas en unas investigación realizada con una “rigurosidad científica”.

En cuanto a las posibilidades de contraer la toxoplasmosis durante el embarazo, esta experta ha reconocido que “son muy bajas” y, en el caso de padecer esta infección, el riesgo de que el niño tenga algún problema, también es escaso.

En general, si la enfermedad es detectada durante el primer trimestre del embarazo puede provocar un aborto y si se observa después, puede derivar en que el niño tenga problemas de tipo necrológico.

Por otro lado, el acuerdo contempla también el estudio de las necesidades nutricionales de las mujeres embarazadas a fin de ofrecer consejos de alimentación que cubran las deficiencias, por ejemplo, en cuanto a vitaminas, calcio o minerales.

Noticia extraída de: http://www.europapress.es

El Jamón Serrano en el embarazo

18/09/12

El jamón serrano (jamón crudo, jamón ibérico) es uno de los alimentos que más preocupan a las embarazadas y que siempre genera multitud de dudas y cuestiones sobre si es conveniente o no consumirlo durante el embarazo. ¿el jamon serrano puede causar toxoplasmosis? ¿hay que cocinar el jamón antes de comerlo? ¿congelarlo?

Te contamos qué hay de verdad y qué de mito en estas afirmaciones.

¿Puedo comer jamón serrano durante el embarazo?

Sí, pero siempre con precaución y teniendo en cuenta una serie de consejos. En principio, las carnes crudas o poco curadas están contraindicadas durante el periodo de gestación, ya que en determinados casos pueden desencadenar la toxoplasmosis, una infección que pueden afectar gravemente la salud del feto. Es por eso que si quieres comer jamón serrano durante el embarazo debes asegurarte muy bien de que se trata de un jamón muy bien curado y que proviene de una fuente de confianza o cocinarlo previamente.

Si no estás segura de la calidad del jamón o de su procedencia, siempre es mejor evitarlo.

¿Debo cocinar el jamón serrano antes de consumirlo?

Aunque no es obligatorio si se trata de jamones bien curados, si es lo más recomendable durante el embarazo. El toxoplasma (la bacteria que puede causar la toxoplasmosis) muere a los 72ºC, por lo que habría que llegar a esta temperatura en el interior del alimento, lo cual sólo se consigue cocinándolo bien. Usar la sarten o el horno son las mejores opciones.

¿Debo congelar el jamón serrano antes de comerlo?

Otra opción sencilla para comer jamón si estás embarazada es congelarlo bien durante al menos un par de días, ya que la bacteria que causa la toxoplasmosis no puede vivir por debajo de los -20º bajo cero. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que no todos los congeladores llegan a congelar a estas temperaturas.

En cualquier caso, a lo largo del embarazo se realizan varios análisis de sangre en los que se determina si has pasado la enfermedad de la toxoplasmosis anteriormente. De ser así estas inmunizada y no debes preocuparte por esta bacteria durante el embarazo, así que podrías comer jamón serrano sin ningún tipo de preocupación.

Noticia extraída de: http://dietas.elembarazo.net