El ibérico que nunca existió

18/10/12

Puede resultar útil acudir a la historia para buscar semejanzas de una situación actual concreta en comparación con algunos episodios de amplio conocimiento social. En el sector del cerdo ibérico podría encontrarse un buen puñado de estas circunstancias, pero a modo de reconocimiento histórico, hoy quiero hacer la comparación con la celebérrima operación Mincemeat, aquella que dio lugar a la historia de William Martin, o el hombre que nunca existió. 

El jamón ibérico de bellota es, sin ningún género de dudas, el producto gastronómico cárnico más natural que puede existir sobre la faz de la tierra, donde la intervención del ser humano se reduce al mero hecho de ser testigo y valedor del proceso y de las garantías precisas para la seguridad alimentaria y óptima calidad.
Pero a quienes nos hemos esmerado en mantener su ecosistema originario y natural -las dehesas– y en promocionar su raza  -la Ibérica- nos han colado una operación idéntica a la famosa Mincemeat. Como bien saben ustedes, esta operación se basó en interpretar un extraordinario engaño que varió la probable fotofinish de la II Guerra Mundial. La madrugada del 30 de abril de 1943 apareció el cadáver de un ficticio soldado británico, William Martin, en la costa de Huelva, con unas supuestas cartas confidenciales, las cuales facilitaron una fatídica información al Ejército alemán, que el propio Hitler dio por buena y que tuvo consecuencias letales en su dominio del devenir de la guerra en cuestión.  

En el sector del ibérico tenemos nuestra particular operación Mincemeat; se llama Norma de Calidad. La Administración, como parte interesadísima del sector, y sus políticos han querido participar en la construcción de un engaño mayúsculo, incluso con nuestro William Martin particular, el cerdo ibérico, pero el que define la Norma de Calidad vigente y seguramente la resultante tras la posible modificación (en el momento de escribir esta carta no tenemos constancia de su presentación por el Ministerio). Nos han vendido a toda la sociedad que el cerdo ibérico es y debe ser un animalito pecuario sin fronteras en su producción. Nos hacen comulgar con ruedas de molino al aseverar que es fuera de las dehesas donde existe el verdadero sector del ibérico, situando la meca de la producción en Castilla-León, Murcia, Valencia, Cataluña, etcétera, puesto que si esta Norma de Calidad es configurada para tal fin, valida de forma clara y definitiva que la producción intensiva o superintensiva es la referencia a blindar.

Como consumidores, debemos exasperarnos al sufrir la grandísima falta de respeto que conlleva que parte de un sector, con la connivencia de la Administración central y alguna autonómica, nos engañe  de forma tan infantil, acudiendo a los renglones torcidos de la Norma donde se respalda tan maña pantomima y engañifa.
Son sorprendentes las similitudes. Las cartas confidenciales que llevaba el Ibérico Martin han dado su fruto, sobre todo en la confusión por el hecho de no identificar con veracidad las producciones. Hoy el cerdo ibérico es el resultado del cruce entre dos razas: la raza porcina ibérica y la raza duroc-jersey. Pero es que hoy, un jamón ibérico es un jamón criado de forma intensiva o superintensiva, en nave industrial, sacrificado con edad infantil y sin más memoria que el hormigón o la rejilla (suelo plástico o de obra destinado a la cría y cebo intensivo de animales estabulados permanentemente hasta el momento de su precoz sacrificio). 

El resto -es decir, el ibérico sin cruces- o bien con la posible y ansiada identificación como ibérico-cruzado -claro que esto es si fuéramos honradamente honestos-, así como el de bellota, criado en las 1,5 millones hectáreas de dehesa, mediante el aprovechamiento de los recursos naturales y con el tiempo como garante de calidad, somos información que conviene no enseñar demasiado. Sobre todo si se persigue no descubrir el teatro que las procelosas aguas de las influencias político-partidistas y de las burbujeantes grandes industrias han manipulado para la atonía del consumidor, de la cultura y educación, de la conservación del patrimonio genético y natural, y de la diferenciación absolutamente necesaria para librar la batalla comercial que permitiría destacarnos del resto de producciones porcinas de cualquier ámbito.
Sólo queda que apareciera otra Isabel Naylor que depositara regularmente flores en la tumba de otro William Martin, en este caso el cerdo ibérico, el de verdad, que pasó a mejor vida por la única razón del volumen y la mediocridad absoluta.

Apostemos en serio y por derecho. Si queremos declarar al jamón ibérico de bellota, en general y sin localismos, Patrimonio (lo que sea) de la Humanidad, debemos hacerlo en su más amplio contexto, el cual empieza en el reconocimiento de una raza milenaria y termina tras la última hectárea de dehesa de la Península Ibérica. Es la única manera de asegurar que la victoria basada en la verdad tenga continuidad en el tiempo, ya que la mentira tiene las patitas muy cortas.

Noticia extraída de: http://www.huelvainformacion.es

El cerdo ibérico tiene mucho futuro, asegura Manuel García

11/10/12

La firma Inga Food es una empresa perteneciente al grupo Nutreco e implantada por todo el país desde hace más de 30 años que realiza al año un millón de cerdo blanco y 150.000 cerdos ibéricos. «Casi exclusivamente» esos cerdos ibéricos se hacen en Extremadura. De ahí, la gran apuesta de Inga Food por este cerdo ibérico. Su director general, Manuel García, destaca que desde hace muchos años trabajan el sistema de explotación «tratando de dar una calidad especial al producto». Su apuesta «más fuerte» es en la investigación genética. De ahí el desarrollo del programa conocido como de la ‘cerda castúa’ con el que han logrado una mejor reproducción. Pero además, se apuesta por la implantación del cerdo de calidad, que junto a la industria es la que valora que esa calidad se pueda llevar al consumidor.

Inga Food hace un cerdo sujeto a la norma con una calidad de producto que entienden que es «adecuada para las necesidades» del sistema de cría del cerdo ibérico y también de la zona de la dehesa de Extremadura.

Para García, el futuro del cerdo ibérico es «mucho, muy amplio y al final las aguas volverán a su cauce y se impondrá la calidad». «Estamos en la zona de la dehesa, en la de la bellota (aunque es otro producto) y estamos en la zona del cebo tradicional del cerdo ibérico», apuntó el director general de Inga Food. De ahí, la gran apuesta que tiene la firma que representa por este tipo de cerdo y el esfuerzo y trabajo que dedican para ello.

Por ello, cada día también demuestran que hay que ser bueno. El cerdo ibérico cuenta con algunos inconvenientes que le perjudican. La legislación actual le perjudica en que no se cumple bien, por eso hay otros de inferiores calidades que compiten con los de calidad. Por ello, esa legislación debe cumplirse en todos los parámetros, pero sobre todo en el peso, edad y en la forma de trabajo. De ahí, la necesidad de hacer más controles de peso y de edad.

Noticia extraída de: http://www.elperiodicoextremadura.com

La cabaña del porcino ibérico de dehesa ha caído en Andalucía un 38 %

01/10/12

La cabaña ganadera del cerdo ibérico de bellota, aquel cuya alimentación se desarrolla íntegramente en dehesas, en norma de calidad ha caído en los dos últimos años el 38 por ciento, un descenso siete puntos superior al registrado en el conjunto nacional donde se sitúa en el 25 por ciento.

En lo que respecta a las cabezas de porcino de cebo, alimentadas en intensivo con piensos, el descenso ha sido algo inferior, del 10 por ciento, si bien la cifra contrasta con el aumento del 34,57 por ciento que ha experimentado a nivel nacional, según los últimos datos de la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente.

Este incremento del censo de cebo nacional ha permitido que en España aumente el número de porcino en norma de calidad un 15 por ciento, frente al descenso del 27 por ciento que ha experimentado Andalucía.

En la actualidad, del total del ganado porcino ibérico que sigue la actual norma de calidad, Andalucía representa el 17 por ciento del censo nacional, con 487.721 animales.

De esa cifra global, y según al tipo de alimentación de bellota, Andalucía representa el 45 por ciento del censo, con 234.609 animales.

Junto con Extremadura, la comunidad andaluza concentra el 94 por ciento del ibérico criado en dehesa, mientras que solo el 10 por ciento de la crianza intensiva.

Noticia extraída de: http://www.finanzas.com

Comienza la montanera del ibérico, con mucha bellota y menos cerdos

24/09/12

Los ganaderos que se dedican a la cría y el engorde del cerdo ibérico han iniciado, con la llegada del otoño, la conocida montanera, para que los cerdos coman la bellota de las dehesas, sobre todo en la provincia de Salamanca.

La campaña se presenta muy buena, debido a que los árboles tienen mucha bellota.

Sin embargo, debido a la fuerte crisis que vive este sector, ante la escasa demanda de jamones y los bajos precios a los que cotizan los cerdos, los ganaderos han decidido, por lo general, reducir en una tercera parte el número de cabezas a engordar.

Es el caso de José Martín, criador de cerdos ibéricos en el pueblo de Espeja, un término donde los expertos consideran que están las mejores bellotas de España.

Este ganadero engordará durante los próximos tres meses poco más de un centenar de cerdos ibéricos de bellota, a pesar de que el año pasado crió para su sacrificio más de trescientos.

Sin embargo, la rentabilidad está muy cuestionada, debido a que el año pasado el precio de cotización de estos cerdos apenas rozó los dos euros por kilo, en animal vivo.

Los cerdos que salen a la montanera tienen, aproximadamente, un año y en el primer mes del engorde comen, de media, tres o cuatro kilos de pienso, ya que no hay mucha bellota caída.

El precio del pienso «se ha disparado en el último año y cuesta en torno a los 30 céntimos», ha explicado el ganadero de Espeja.

Esta apatía también se ve reflejada en la escasa demanda de las subastas de las dehesas, que salen a concurso a finales de verano para que ganaderos de fuera de la provincia de Salamanca puedan criar allí sus animales.

Uno de los ejemplos lo encontramos en la dehesa municipal de Bocacara, de algo más de trescientas hectáreas, por la que han llegado a pagar para engordar cerdos durante tres meses en torno a los 40.000 euros y que ahora ha salido a subasta por 16.000 euros

Hasta el momento esta finca no ha tenido demanda y podría quedarse sin aprovechar, como ya ocurriera el año pasado.

La incertidumbre, al igual que la pasada campaña, es muy grande entre ganaderos e industriales, que acumulan demasiada mercancía sin vender en sus mataderos, sobre todo jamones, que en los últimos dos años han reducido sus ventas.

Uno de los mejores ejemplos ha sido el caso de Embutidos Fermín, con mataderos en las poblaciones salmantinas de Tamames y La Alberca y primer exportador de jamón ibérico a EE.UU.

Sin embargo, la escasa demanda ha provocado que se haya paralizado la actividad en el matadero de Tamames y se haya visto obligado a practicar un Expediente de Regulación de Empleo en su plantilla.

Los ganaderos también se han mostrado muy preocupados en los últimos días por la intención del sector de eliminar una de las tres categorías del porcino ibérico, que está dividido en cebo (no ha comido bellota), recebo (ha comido bellota y pienso) y bellota (ha comido, sobre todo, bellota, durante la montanera).

Uno de los planteamientos es la eliminación de la categoría de recebo, motivo de preocupación para los ganaderos salmantinos, que consideran que el precio de sus cerdos bajará, ya que serán catalogados como cebo, igual que se hubieran engordado de forma intensiva.

De momento, los ganaderos salmantinos están satisfechos con la maduración de la bellota en esta campaña y ya esperan a que se caigan las primeras, que, por lo general, son de roble, a las que le seguirán las bellotas de encina y alcornoque.

Noticia extraída de: http://www.finanzas.com

Productores de ibérico de bellota piden que se prime la calidad

28/08/12

La defensa de un mercado justo para cerdo ibérico puro de bellota y la petición de protección para los productores tradicionales, frente a las industrias, continúa. El ministerio de Agricultura ha decidido reformar la norma de calidad y los productores andaluces de cerdo de bellota y puro de bellota, junto con las organizaciones de su zona de influencia, han decidido hacer llegar el «Manifiesto del Cerdo Ibérico» al Ministerio para pedir una Norma de Calidad que proteja de la producción y «que se base precisamente en la Calidad». «Y una regulación del mercado mediante la certificación veraz y fehaciente de dicha calidad, así como el amparo al consumidor en la identificación de los productos y derivados a los que dicha Norma diera cobertura», asegura el manifiesto en su primer punto.

Los productores aseguran que «el origen de la vigente normativa fue la regulación del sector, sus producciones, la identificación del ecosistema productivo (la dehesa) y la información leal al consumidor», algo que parece no haberse cumplido.

Según los datos reflejados por el «Manifiesto del Cerdo ibérico», en España, y hasta la entrada en vigor de la actual Norma, se producían de media unos 500.000 cerdos ibéricos de bellota, con o sin cruce con otras razas foráneas, que viene a ser la capacidad productiva de las dehesas. Pero desde el año 2004, año de la actual Norma de Calidad, esta cantidad se incrementó hasta 1.200.000 cerdos ibéricos de bellota, disminuyendo hasta los 630.000 animales en el año 2010.

«Es necesario destacar que Extremadura y Andalucía acaparan el 96% de la producción de cerdos ibéricos de bellota, mientras que la zona del sur de Salamanca produce el 4% restante», aclara la propuesta envida a ministerio y suscrita, entre los 47 firmantes andaluces, por la D.O Los Pedroches y la D.O Jamones de Huelva.

Una nueva caída

En los primeros compases del 2012 el cerdo ibérico de bellota ha vuelto a caer. Según un informe de la Universidad de Córdoba, en los primeros meses del año 399.252 cerdos sacrificados eran de bellota, mientras que 109.772 eran puros de bellota, una cifra que sitúa por encima de la del primer trimestre de 2011 que estaba en los 107.565. Cifras que se quedan pequeñas con respecto al total, ya que fueron inspeccionados bajo la actual Norma Calidad 906.068 animales.

Estos datos son los que llevan a los productores a pedir una simplificación y a que se identifique como ibérico exclusivamente lo que lo es. «El cerdo ibérico es una raza determinada genéticamente y amparada por el Libro Genealógico de la misma, perfectamente definida y seleccionada desde hace siglos por su rusticidad y adaptación a su entorno natural original, la Dehesa», resalta el Manifiesto, que añade que «la producción de cerdos ibéricos de bellota viene regulada por las condiciones naturales de las Dehesas, donde se aprovecha la bellota de encinas y alcornoques. Este aprovechamiento ha permitido la conservación de este ecosistema agro-silvo-pastoril desde tiempo inmemorial».

«Bien distinto es la producción intensiva o súper intensiva que ha propiciado la actual Norma, lo cual ha facilitado que en cualquier lugar de España se produzcan cerdos ibéricos, criados y cebados en naves industriales, sacrificados con edades muy tempranas y pesos muy inferiores a los habituales en el sector», sentencia la propuesta andaluza enviada al Ministerio.

Noticia extraída de: http://www.abc.es/

La empresa de ibéricos Montebeco ofrece cerdos como regalo de boda para combatir la crisis

19/08/12

Una empresa de productos ibéricos ubicada en la localidad vallisoletana de Villalba de los Alcores, ‘Fincas Monte Beco S.L’, ha impulsado este verano la venta de cerdos como regalo de boda al objeto de combatir la crisis económica que ha alcanzado también al mercado porcino.

   La «original iniciativa» fue idea de la familia Bello Contreras, propietaria de este negocio de explotación cárnica y de la dehesa donde las piaras pastan a la sombra del encinar que caracteriza los Montes Torozos.

   «Nos consideramos en un 50 por ciento dehesa y en un 50 por ciento empresa», ha asegurado Leo Contreras, esposa del principal impulsor del proyecto industrial que ofrece al público visitas a la finca y degustaciones de embutido y carne a la piedra entre otras actividades.

   Una de las «propuestas estrella» es la que recibe el nombre de ‘Mi cerdito Montebeco’, la opción del catálogo que desde hace tres años permite a los consumidores adquirir medio cerdo por 35 euros al mes o uno entero por un desembolso de 65 euros en doce mensualidades.

   «Con esta alternativa la empresa se encarga de la crianza del animal y de enviar al comprador de forma trimestral un gran paquete que incluye una pata de jamón y carne de todo tipo envasada al vacío», ha explicado la trabajadora de la empresa amparada por la marca de calidad ‘Tierra de Sabor’.

   En los últimos meses solo un cliente se ha «dado de baja» en esta propuesta, que incluye un curso de ‘Cultura del Ibérico’ para los compradores, mientras que 30 familias procedentes de ciudades como Soria, Barcelona, Ávila, Madrid, Bilbao, Sevilla o Las Palmas de Gran Canaria repiten experiencia por tercer año consecutivo. A ellas se suman ahora los matrimonios que han recibido con motivo de su enlace un «regalo sabroso y más económico que una televisión de plasma».

RESTAURANTE, TALLERES Y GRANJA

   La familia Bello conoce la «dificultad» de sacar una piara adelante, por eso en la finca Monte Beco «la originalidad, la calidad y el sabor son claves para fomentar el consumo».

   En este sentido, la empresa de Villalba cuenta con un «amplio programa de actividades complementarias» que amenizan la jornada gastronómica a quienes se acercan a asar carne a la piedra o degustar los platos preparados en el restaurante: Macarrones con chorizo, sopas castellanas con jamón, ensaladas ibéricas para saborear al aire libre y carrilleras guisadas.

   «En celebraciones como bautizos, comuniones o despedidas de solteros también tiene mucho éxito el plato de solomillo ibérico con virutas de jamón y la paletilla asada», subraya Leo Contreras antes de añadir que en las fiestas para adultos se ofrece además la posibilidad de contratar una actividad de ‘paintball’ que se desarrolla en los mismos terrenos de la finca.

   El curso de corte de jamón para adultos y las catas, así como los talleres infantiles de fin de semana donde los monitores enseñan a los niños a respetar la naturaleza «mientras los padres comen tranquilos», son algunas de las actividades que «gozan de mayor aceptación entre los clientes».

   La granja, sin embargo, tiene pendiente engrosar su grupo de ocas y gansos tras las «repetidas visitas del zorro» a las instalaciones, que cuentan además con un recinto para cabras y otro para caballos.

EXPORTACIONES Y RETOS

   Desde sus orígenes Montebeco también ha hecho una apuesta por la internacionalización. De esta forma, el 80 por ciento de la producción ha estado destinada a la exportación en los últimos años.

   «Nuestros destinos más frecuentes eran Francia, Gran Bretaña y Alemania, incluso dimos algunos pasos en Japón», ha recordado Leo Contreras al abordar el tema de la crisis económica que ahora ha recortado «significativamente» el negocio en el extranjero.

   «Por fortuna el ibérico tiene un público más o menos fiel», ha matizado la trabajadora de la empresa antes de apuntar que la marca se responsabiliza de la cría de 3.000 cerdos.

   En cualquier caso, «con innovación se atrae más clientela». Por eso, los Bello-Contreras trabajan hoy en una nueva idea que podría tomar forma en octubre a través de la comercialización de carrilleras enlatadas.

   «Confiamos en que esta nueva apuesta conquiste al público como ya lo han hecho los sobres de presa, secreto, lomo y solomillo envasado al vacío», ha concluido la portavoz de esta familia defensora de ‘la Cultura del Ibérico».

Noticia extraída de: http://www.europapress.es/